Como dije en mi anterior post, el fin de semana ha sido intenso, así que el domingo, sin pensarlo, decidimos ir al campo y disfrutar de los paisajes que nos ofrece el otoño, maravilooooosos por cierto, las hojas con ese color rojos y amarillentos deleitan sin lugar a duda la vista, yo he de reconocer que soy una apasionada del paisaje.
El otoño, con el caer de las hojas despierta en mi una suave nostalgia, a veces llevada con cierta tristeza. Nostalgia del pasado o del presente. Eso me pasó ayer, fuimos a un lugar donde se mezclaba el agua dulce del río, con los colores rojos y amarillos de los arboles..... un olor puro, Mi hijo me decía "Mamá hoy es un día perfecto" "Mami me encanta la naturaleza", y yo misma pensaba que era un día perfecto, disfrutando de mi familia, viendo como mi niño jugaba..... después de mucho buscar, el lugar era perfecto, por que a la altura de mis ojos veía toda la extensión del río y si miraba para atrás, el dulce olor de los pinos y encinas, !!que bello paisaje!!!! así que con ese olor, del agua dulce del río y el olor amaderado del bosque, empezaron los recuerdos en mi mente, la nostalgia de mi niñez, cuando mis hermanos , tíos y amigos , no íbamos al campo y disfrutabamos de esos días de otoño todos juntos. El recuerdo de mi madre, siempre contenta y ese olor a la comida que preparaba para pasar el día.
Era genial, hacíamos pequeñas excursiones, en la que inventabamos historias y aventuras, a la vez que jugábamos a vestir a las muñecas. Que nostalgia, que ganas de revivir esos días de otoño de la niñez, aunque, también es maravilloso poder disfrutar de mi familia, en un paraje tan bonito como el de ayer. Como dice mi niño "Me encanta la naturaleza". Sin duda he vuelto a los sentimientos entrelazados de mi pasado y mi presente
Esa sensacion de tristeza que pueda ocasionar el lento caer de las hojas, se esfuma en un momento, cuando miro a mi alrededor y veo a los que mas me quieren junto a mí, y recuerdo aquellos con los que tanto disfrute.

Otoño manso, yo me poseo y me inclino ante tus aguas para beber el cielo, suave fuga de árboles y abismos.
Era genial, hacíamos pequeñas excursiones, en la que inventabamos historias y aventuras, a la vez que jugábamos a vestir a las muñecas. Que nostalgia, que ganas de revivir esos días de otoño de la niñez, aunque, también es maravilloso poder disfrutar de mi familia, en un paraje tan bonito como el de ayer. Como dice mi niño "Me encanta la naturaleza". Sin duda he vuelto a los sentimientos entrelazados de mi pasado y mi presente
Esa sensacion de tristeza que pueda ocasionar el lento caer de las hojas, se esfuma en un momento, cuando miro a mi alrededor y veo a los que mas me quieren junto a mí, y recuerdo aquellos con los que tanto disfrute.

Otoño manso, yo me poseo y me inclino ante tus aguas para beber el cielo, suave fuga de árboles y abismos.
Salvatore Quasimodo