lunes, 25 de junio de 2012

MANZANAS ROJAS

Erase una vez una princesita que vivía en un pueblecito muy pequeño. Era Feliz, con su Castillo, su Carroza y sus secuaces, dícese de hijo, padre y su caballero. Un día conoció a unos enanitos que le ofrecieron una manzana !! Madre mía!!!, que rica estaba la manzana.... Dejo todo y se fue con los enanitos al bosque. Pero un día empezó a pudrirse la manzana por todos lados.
¿Que pasaba?.... Los enanitos habían ido envenenando poco a poco la manzana, hasta que un día se sintió mal. Empezó a vomitar la manzana y descubrió que la manzana tenia gusanos. Gusanos enormes que se la estaban comiendo por dentro. Ese día decidió volver al Castillo con la gente que había dejado atrás.
Recupero la vida que le pertenece, empezó a ser feliz con los manzanos que había comido siempre, y comió perdices. Colorín colorado este cuento se ha acabado.

Moraleja: Mas valen manzanas menos rojas, que aquellas que aparentan ser rojisimas.

Muy bonito el cuento, pero no lo he escrito yo,  no, os cuento, el otro día aburrida, le digo a mi marido, mandame algo por whatsapp, que estoy aburrida, tardo en contestar, pero me mando este hermoso cuento.

Para mi tiene mucho sentido, y para muchos de vosotros creo que también. Ultimamente estoy llena de sentimientos, buenos la mayoría, pero también volvió el sentimiento de sentir la traición y la deslealtad de los que fueron o se dignaron a llamarse amigos de mi familia.Aunque realmente mis sentimientos son  de indiferencia.

 En realidad me da pena, porque vivir queriendo ser alguien que no eres, tiene que ser un sin vivir. Querer tener el puesto que no tienes, querer que tus hijos sean como el de los otros, eso tiene que ser un sufrimiento. Estas personas viven todo el tiempo algandose, "Que buena soy", "Yoooooo", Siempre buscan un culpable a sus errores, no admiten el error.

Para salvaguardar su honor, no les importa a quien llevarse por delante, aunque hayan vivido momentos importantes con personas, si tienen que tirarla, lo hacen. Para este tipo de gente, las personas son de usar y tirar.

Afortunadamente no todo el mundo es así y te encuentras con personas que merecen la pena, que admiten errores, porque todos cometemos errores y yo la primera.

 Las manzanas rojisimas  por fuera, a  veces, están podridas por dentro.